La inflación volvió a ceder en marzo pero cerró los 12 meses en 7,48% por 15° mes seguido fuera del rango meta del Banco Central. El presidente de la institución descartó modificar el objetivo porque se "perdería credibilidad".
Según el Índice de Precios al Consumo, el costo de vida se elevó 0,99% en marzo, acumulando un alza de 2,58% en lo que va del año y de 7,48% en los 12 meses cerrados a ese mes. El gobierno esperaba que así ocurriese. Sin embargo, el presidente del Banco Central, Mario Bergara, no quitó preocupación sobre el asunto.
"Un desvío de la inflación con respecto al rango meta (de ubicarla entre 4% y 6%), que puede ser no demasiado significativo de un punto y medio, sigue siendo un foco de preocupación para las autoridades económicas y para el Banco Central en particular", dijo Bergara ayer en conferencia de prensa.
El presidente de la autoridad monetaria sostuvo que "no se descarta utilizar ningún instrumento" para combatir la suba de precios pero descartó la posibilidad de ampliar el rango meta de inflación pese a que el alza de precios ya cumplió 15 meses por fuera del margen establecido por el organismo.
"Ampliar el rango implica un relajamiento del compromiso por lo que preferimos estar un punto arriba pero dar la señal de compromiso; perderíamos credibilidad ampliando el rango de inflación", sostuvo Bergara. A su entender, al rango meta hay que verlo como "una orientación de política".
Diversos analistas han planteado en los últimos meses que el no cumplimiento de la meta le "quita credibilidad" a la política por lo que consideran que sería más fructífero eliminar la misma o "sincerarla".
Sin embargo, Bergara se preguntó: "¿Qué es más importante para la gente? ¿Que "le pegues al patito" o que le des garantías de un compromiso con una inflación más baja?". Y se respondió: "Claro, como le erro en los penales, ahora agrando el arco o lo corro. Creo que sería peor ampliar el rango objetivo como un elemento de compromiso de política. Preferimos tener un patito más chico y aguzar la puntería que agrandar el patito y pegarle siempre".
El titular del BCU explicó que el rango objetivo de inflación se fijó con 18 meses de anticipación a cuando comenzó a regir en junio de 2011. Por aquel entonces, "los análisis internacionales daban que la incertidumbre y volatilidad en los mercados internacionales se iba a reducir. Eso no pasó. De hecho hoy tenemos tanta o más incertidumbre y volatilidad que hace dos años".
La inflación subyacente brinda una medida de mediano plazo de la tendencia general de la inflación, ya que no considera los componentes más volátiles de la canasta. De acuerdo a cálculos de El País, ésta fue de 0,81% en marzo, mientras que en la comparación interanual alcanzó el 8,45%.
Tomando en cuenta esta volución, el jueves el Comité de Política Monetaria del BCU decidió mantener su tasa de interés de referencia en 8,75%, advirtiendo que la estabilidad de precios "sigue constituyendo un foco de preocupación", si bien se comprometió a monitorear con "particular atención" la evolución de la competitividad.
Bergara también sostuvo que la sociedad ha aprendido la importancia de controlar la inflación y "le genera terror" llegar a inflaciones de dos dígitos porque las considera el "inicio de un espiral que no sabemos dónde termina".
Sin embargo, afirmó que el BCU no ve en la sociedad "una demanda dura" porque la suba de precios, se ubique en niveles de 3% o 4%. "En general, creemos hay cierta comodidad en la sociedad como para operar en las tasas del rango objetivo del gobierno y del banco central", sostuvo.
A eso agregó que hay "implicaciones de economía internacional y doméstica" que explican porqué la inflación está un punto y medio arriba del techo del rango. "Si uno tuviera que tratar con una inflación de 7,5% en el marco de una recesión, en el marco de una retracción internacional, debería estar muchísimo más ocupado de que `no le pega al patito` de estar en 7,5% pero con precios internacionales volando de vuelta y con una economía que viene creciendo hace ocho o nueve años seguidos a tasas por encima del promedio de América Latina", explicó.
Tampoco titubeó al señalar que la autoridad monetaria está dispuesta a usar todos los instrumentos necesarios para combatir la suba de precios. "Tenemos una batería que no es demasiado amplia, pero que tiene tres o cuatro herramientas y en los momentos en que entendamos necesario utilizarlas las utilizaremos", aseguró.
Y finalizó con un reto para la prensa: "Si miran el último año y medio, los desafío a que traigan un Banco Central en el mundo que haya sido más contractivo que el nuestro, que haya dado señales más claras de compromiso con la inflación, que haya sorprendido a los mercados más de una vez por las decisiones que tomó justamente en la atención del compromiso inflacionario".
Alimentos elevaron precios
Los alimentos y bebidas no alcohólicas con una suba de 1,88% en marzo fueron los que más incidieron en el incremento de los precios generales en el mes que termina hoy. A esto se sumó el rubro recreación y cultura que tuvo un alza de 3,2% en marzo aunque un peso menor en la suba general. En los alimentos la suba fue casi generalizada con alzas en panes y cereales, la carne y las frutas y hortalizas. En el caso de recreación la suba se explica principalmente por el aumento en los juegos de azar (14,29%). También se encareció la educación (1,52%) y los restaurantes (1,09%).
El País Digital
No hay comentarios:
Publicar un comentario