Sábado, 31 de marzo de 2012
No son pocos los observadores internacionales, diplomáticos y hasta turistas que se asombran cuando se enteran de que en esta Venezuela rica , con gran capital humano, potencia turística y cuna de la libertad de gran parte del continente existan tantas maneras para discriminar o convertir en ciudadanos de segunda a quienes tiene una visión contraria de la política que quiere imponer el actual Gobierno
Foto: Google
Qué difícil es entender a quienes practican desde el Gobierno una visión antidemocrática y que se traduce en generar listas de persecución para saber quien no está conmigo, con mi jefe o mi causa política. Cómo es posible que después de la lista Tascón no entiendan desde las alturas del poder que el peor expediente que se puede tener ante los ojos del mundo y de la historia es la persecución por razones ideológicas, a quienes piensan distinto, ser opuesto o no comulgar con la visión política de quien ostentan la autoridad.
No son pocos los observadores internacionales, diplomáticos y hasta turistas que se asombran cuando se enteran de que en esta Venezuela rica, con gran capital humano, potencia turística y cuna de la libertad de gran parte del continente existan tantas maneras para discriminar o convertir en ciudadanos de segunda a quienes tiene una visión contraria de la política que quiere imponer el actual Gobierno. Esta manera de actuar es realmente degradante y primitiva. Cómo es posible que se intente violar el secreto del voto que se había acordado con el propio CNE a través de una decisión judicial fuera de contexto. Que necesidad tiene un Gobierno, que se considere democrático, de abrirle tremenda sospecha a la comunidad internacional.
El 12 de febrero es un día que sacudió los cimientos del Gobierno. La alta votación tomó a todos de sorpresa. Entonces reflexionen. Comprendan a esta otra parte del país. No traten de tapar el sol con un dedo. No generen conflicto. No usen el expediente para que se creen listas de persecución. Hay razones objetivas para defender a los votantes de la cacería oficial. Que en esos cuadernos había funcionarios públicos, claro que sí. Gente que creyó en este Gobierno alguna vez, claro que sí. Empresarios que hacen negocios con el Gobierno, claro que sí. Esposas y familiares de militares, muchas también. Militantes chavistas también estaban en esas listas
Lo que no tiene sentido es que se intente cambiar la verdad a punta de mentiras, trampas, represión, amenazas o utilizando a la más alta autoridad judicial. Es el Gobierno el que demuestra angustia ante un proceso que ellos mismos han sobredimensionado con sus acciones y amedrentamiento. Si las primarias fueron un éxito y en el entendido como lo dice el propio Presidente el techo de la oposición es solo de 5 millones de votantes y el chavismo 9 millones entonces por qué tanta angustia. Si el tiempo electoral es del Gobierno que se queden tranquilos.
Sin embargo hay que recordar, los pueblos, tienen olfato, saben poner límites, leen los abusos del poder y así como quieren, también desprecian. En Venezuela hemos tenido un Gobierno que hizo poco o nada por respetar al otro, por combatir la corrupción, por castigar a quienes abusan del Estado, de sus arcas y por solventar las necesidades de la mayoría. La lista Tascón, los despidos de Pdvsa, las lista de turno de muchas instituciones del Estado ha sido demasiado abuso e irrespeto para a los venezolanos. Quien dio la orden de rescatar los cuadernos electorales no meditó en las consecuencias para la opinión pública nacional e internacional. Requerimos más democracia y de menos miedo a los gobiernos.
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